11 febrero 2006

Life goes on


Ese es el final de Morgenstern, una especie de efecto estilo ¿La dama o el tigre? (esto ocurrió antes que ¿La dama o el tigre?, no lo olvidéis). Ahora bien, el autor era un satírico, de modo que lo dejó así, y supongo que me di cuenta demasiado tarde de que mi padre era un romántico, de modo que lo acabó de otra forma.

Y yo soy un compilador, de modo que tengo derecho a expresar algunas ideas propias. ¿Lograron huir? ¿Estaba el barco pirata esperándolos? Vosotros mismos podéis contestar a esas preguntas; yo digo que sí. Y que lograron huir. Y que recuperaron sus fuerzas y que vivieron infinidad de aventuras y que lo pasaron en grande.

Aunque eso tampoco significa que yo crea que tuvieron un final feliz. Porque, y ésta no es nada más que mi opinión, riñeron mucho y, con el tiempo, Buttercup perdió su belleza, y un buen día Fezzik perdió una pelea y un muchachito lanzado derrotó a Iñigo con la espada, y Westley nunca logró conciliar bien el sueño por temor a que Humperdinck los encontrara.

Con esto no intento deprimiros, que quede claro. Sino que lo digo porque de verdad creo que el amor es lo mejor del mundo, después de los caramelos para la tos. Ahora bien, también debo decir, por enésima vez, que la vida no es justa. Sólo es más justa que la muerte. Es todo.

9 comentarios:

Emma was an angel dijo...

hermoso, pero de verdad verdad crees que vale la pena tirarse de clavado con los ojos vendados?

Azena dijo...

¿Humperkinck?

los finales felices son para los cuentos...

en la realidad no existen los finales. la vida es una sucesión de comienzos...

Buttercup dijo...

Prefiero el final de Gray o el de Buttercup.

Unknown dijo...

....la vida y la muerte caminan parejas y por desgracia son adictas a las apuestas.... el problema es que no siempre gana quien debería hacerlo, y nosotros pagamos sus consecuencias....

Isthar dijo...

Estoy de acuerdo en que los finales cambian y son completamente personales. Dentro de la imaginación de cada uno están las infinitas y diferentes opciones.

Yo siempre he creído que nos dicen que fueron felicez para siempre para no contarnos la otra parte, la normal, la de siempre, la que en el fondo todos sabemos.

Respecto a la justicia, últimamente me pregunto con frecuencia ¿qué es verdaderamente lo justo? Y cada persona te podría dar mil respuestas distintas.

Sí, yo también prefiero el final de Gray Y Buttercup :D

Isthar dijo...

Yo creo que las historias nos las dejan siempre en el mejor momento. Ese en el que todavía llegamos a creer que todo saldrá bien y serán todos felices para siempre.

Conocer el resto, sería como mirar por la mirilla de cualquier vida.

La realidad resulta a veces
desmoralizante.

Lydia dijo...

Esa historia en particular es un cuento. Si ese ya no acaba bien ¿qué va a hacerlo?

Los cuentos siempre se acaban con sonrisas y felicidad. Si no, no serían cuentos.

En la realidad, particularmente no me gustan los finales, el final, los odio. Ya dije que odio los cambios y que más cambio que uno de ellos.

Besos.

Anónimo dijo...

...lapidaria la penúltima frase, mister... llevo días pensando en ella, llevo días pensando en hacer de ella un bonito epitafio...

Anónimo dijo...

¿Te parece más justa la vida que la muerte? Es curioso porque, personalmente, creo que pocas cosas hay tan justas como la muerte y, desde luego, la vida no es una de ellas.

IMHO - Saludos