26 junio 2005

Devaneos de mente masculina

Flavi siempre responde mis correos. En ocasiones, cuando soy incapaz de contener mi frenética mente, ella acumula dos o tres mensajes en su bandeja de entrada. Flavi, obviando su acuciante carga de trabajo y sus preocupaciones, se dedica a responder uno por uno mis mensajes en su estricto orden de llegada. Siempre lo hace cuidando sus palabras. Revisando el texto antes de enviarlo.

Hace un par de días recibí una respuesta de Flavi que producía un hueco en nuestro intercambio. En principio, no le dí importancia. Pensé que quizá no considerase oportuno responder a ese correo.

Después me asaltó la sensación de que ese correo debía de haber sido capturado por su voraz sistema anti-spam. Entonces revisé el correo y me convencí de que tampoco era tan importante como para volvérselo a reenviar.

Aunque, por otra parte, yo siempre respondo sus correos. Y siempre lo hago en orden. Como ese correo perdido era en respuesta a uno de Flavi, ella debió creer que olvidé ese correo y nunca lo respondí.

Se lo reenvié.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Jaja, qué estrés postal. Oye, pues la tal Flavi debe ser una chica maja. Hay cada uno y cada una por ahí, que pasan del personal...
Cuídala mucho, nene, y siempre que no te responda un correo piensa en el bulímico antispam.

Muás.

Pow dijo...

Te aseguro que la cuidaré.
Merece la pena.
En cuanto al 'bulímico antispam' (jeje) no hay solución. Las máquinas son excelentes devoradoras de sentimientos y no vamos a poder con ellas ni hoy ni nunca ;-)

Bito dijo...

Vaya metáfora más espontánea (o no) de como podría haberse roto una comunicación... bien por tu reenvio!.

Pow dijo...

Bito, en todo lo que escribimos siempre hay una mezcla de realidad, imaginación y posibilidad. Dudo que el reenvío surtiese el efecto deseado... Pero lo importante es recorrer el camino, la meta nunca suele ser la recompensa.

Isthar dijo...

A veces nos olvidamos de lo frágil que puede ser romper la comunicación.

Lo que en apariencia puede parecer algo que carezca de importancia puede hacer de un simple vacio, un abismo insondable.

Reenvía siempre que lo creas necesario ;)

Anónimo dijo...

en mi caso, desde que tuve el primer incidente telepático, me volví un absoluto "descuidado" del intercambio recíproco.

la telepatía, agota!

el resultado es que; casi me he quedado sin amigos, pero los mensajes mentales unen mogollón con los que quedan.

paradojas comunicacionales.

*

Nepomuk dijo...

Ehm...cuando un servidor de correo te toma por spam...malo, malo, malo... hay que volver al cómodo formato telegrama.
Aqui estoy-stop-no me he muerto-stop-lo siento por ti-stop.

Pow dijo...

Los que no tenemos el don del verbo fácil, nepo, tenemos que recurrir a la verborrea para comunicarnos.
Carlos, tío, eres casi más asocial que yo! Háztelo mirar... Y contrátame ya, que así tendrás comunicación real, hombre!

dijo...

Pues yo se de uno que podría aplicarse el buen hacer de Flavi!!!!
Hala, a esperar a que pase por aquí y lo lea...
Tienes noticias del campo base? Yo no. En cuanto sepa algo te cuento.

Eurídice dijo...

Hiciste bien aunque, de verdad, recomiendo relajación ante tanto yoteenvío~túmeenvías, ¿no crees?

Yo sólo con pensar en que tengo la obligación de responder y, para más inri, responder según orden de llegada ¡me descompongo! Yo, que apenas reviso mi correo...

¡Qué estrés!



Ahora ya en serio, de verdad de la buena, me ha gustado mucho tu blog. Felicitaciones*

... dijo...

Pues a mí nunca se ma ocurrido que tengo una obligación para con los correos que llegan, mucho menos en el orden de llegada. Supondría un intercambio que jamás tendría final. Ni principio.

Eso sí, lo de vuestra constancia y responsabilidad postal es admirable.

Awake at last dijo...

Como decía mi abuela, "Más vale que sobre que no que falte" Generosa que era ella...

Anónimo dijo...

Igualito que yo...
Querida Azu, perdona que no te haya escrito antes, pero no sabes la de cosas que me han pasado en los últimos tres meses...

Pow dijo...

'Supondría un intercambio que jamás tendría final. Ni principio.' Siempre me estás descolocando Amélie, haces que la vida parezca tan sencilla...